Ingredientes
- /2 taza de vino blanco seco
- cucharadas de vinagre de estragón
- cucharadas de chalotas picadas
- /2 cucharadita de pimienta blanca molida
- ramitas de estragón fresco picado
- ramitas de perifollo fresco picado
- ramitas de perejil fresco picado
- yemas de huevo
- taza de mantequilla derretida caliente
Instrucciones
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Paso 1
Empieza cociendo a fuego lento el vino, el vinagre, las chalotas, la pimienta, el estragón, el perifollo y el perejil juntos en un cazo pequeño a fuego medio-alto. Deja que burbujee hasta que solo queden unas 2 cucharadas de líquido
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Paso 2
después cuela la reducción en un bol grande resistente al calor y reserva. A continuación, monta un baño maría colocando ese bol sobre una olla con agua apenas hirviendo. Bate las yemas de huevo con la reducción y sigue batiendo —a mí me funciona un movimiento en forma de ocho— hasta que la mezcla esté pálida, espesa y forme cintas al levantar el batidor. Retira inmediatamente del fuego. Ahora viene la magia: mientras bates enérgicamente, vierte la mantequilla caliente derretida en un hilo lento y constante. No pares hasta que cada gota esté incorporada y la salsa se vuelva lujosamente cremosa. Sirve de inmediato o mantenla caliente sobre calor muy suave durante un tiempo corto, batiendo de vez en cuando para conservar esa textura sedosa.