Ingredientes
- calabacín mediano, cortado en cuartos y en rodajas de 1/2 pulgada de grosor
- cdas de aceite de oliva
- /4 cdta de aceite de sésamo
- cdtas de semillas de sésamo
- cdas de queso parmesano rallado
- /4 cdta de pimienta de cayena
- /2 cdta de sal de ajo
Instrucciones
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Paso 1
Empiezo precalentando mi horno a 400°F y forrando una bandeja para hornear con papel pergamino para facilitar la limpieza. Mientras se calienta, corto un calabacín mediano en cuartos a lo largo y luego lo rebano en trozos de media pulgada
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Paso 2
este tamaño asegura que queden tiernos por dentro con bordes crujientes. En un tazón grande, mezclo con un batidor el aceite de oliva, el aceite de sésamo, las semillas de sésamo, el parmesano, la cayena y la sal de ajo hasta que estén combinados. El aroma a sésamo y ajo ya da una pista de lo bueno que será. Añado los trozos de calabacín a la mezcla y los revuelvo, asegurándome de que cada uno quede cubierto uniformemente. Con las manos, masajeo el condimento en las rodajas para una cobertura completa. Las extiendo en una sola capa sobre la bandeja para hornear, dejándoles espacio para que se asen en lugar de cocerse al vapor. Las meto al horno y horneo durante aproximadamente 20 minutos, hasta que los bordes se doren y el parmesano quede crujiente. Sabré que está listo cuando la cocina se llene de un aroma a nuez y salado. Las dejo enfriar solo un minuto antes de servir
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Paso 3
se disfrutan mejor calientes.