Ingredientes
- onzas de queso Cheddar rallado
- onzas de chiles verdes picados enlatados, jugo reservado
- huevos grandes
Instrucciones
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Paso 1
Precalienta tu horno a 350°F (175°C). Toma un molde para hornear de 23x33 cm y esparce la mitad del queso Cheddar rallado uniformemente sobre el fondo. Luego, distribuye los chiles verdes picados sobre el queso, y después corona todo con el resto del queso Cheddar. A mí me gusta presionar suavemente para que todo se asiente. Ahora, en una licuadora, combina los huevos con el jugo reservado de los chiles —este es mi pequeño truco para darle más sabor—. Licúa hasta que los huevos estén espumosos y homogéneos. Vierte con cuidado la mezcla de huevo sobre el queso en capas, asegurándote de que se filtre por todos los rincones. Hornea en la rejilla del medio durante 30 minutos, hasta que la parte superior esté dorada y el centro esté firme pero aún tenga un ligero movimiento. Déjalo enfriar sobre la encimera al menos 10 minutos antes de cortar en cuadritos. Esta breve espera ayuda a que la cazuela mantenga su forma. Sirve caliente o a temperatura ambiente.