Ingredientes
- tazas de aceite de cacahuete para freír
- paquete (10 onzas) de espinacas frescas lavadas
- sal y pimienta al gusto
Instrucciones
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Paso 1
Empieza calentando el aceite de cacahuete en una freidora o una olla pesada a 190 °C. Mientras se calienta, me aseguro de que las hojas de espinaca estén completamente secas: cualquier resto de humedad puede provocar salpicaduras peligrosas. Cuando el aceite está listo, cojo un puñado grande de espinacas y lo coloco en la cesta de la freidora
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Paso 2
luego lo sumerjo con cuidado. En unos 30 segundos, el borboteo intenso disminuye y las hojas se vuelven translúcidas y crujientes. Levanto la cesta, dejo escurrir el exceso de aceite y extiendo las espinacas sobre papel de cocina. Las sazono enseguida con sal y pimienta para que se adhiera bien. Repito con el resto de las espinacas en tandas pequeñas para no enfriar el aceite. El proceso es rápido y pronto tendrás un montón de hojas delicadas y crujientes. Sírvelas de inmediato para disfrutar de la mejor textura
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Paso 3
me encanta cómo parecen disolverse en la lengua.