Ingredientes
- libra de espárragos, con los extremos recortados
- /3 taza de margarina o mantequilla
- cucharadas de semillas de sésamo
- cucharada de zumo de limón
- cucharada de perejil fresco picado
- sal y pimienta al gusto
Instrucciones
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Paso 1
Empieza por romper los extremos leñosos de los espárragos: se quiebran donde empieza la parte tierna. Llena una olla grande con unos 2,5 cm de agua y añade los espárragos. Lleva a ebullición fuerte y cuece solo hasta que estén tiernos al pincharlos pero aún de un verde intenso. Los espárragos finos pueden tardar 4-5 minutos, los gruesos hasta 7. Escúrrelos inmediatamente y colócalos en una fuente. Mientras se cocinan, derrite la mantequilla en una sartén pequeña a fuego medio. Una vez derretida, agrega las semillas de sésamo y remueve con frecuencia. Vigílalas de cerca mientras se tuestan: se volverán doradas en unos 2 minutos y desprenderán un aroma a nuez. Retira la sartén del fuego e incorpora el zumo de limón y el perejil fresco. Sazona con una pizca de sal y pimienta. Rocía la salsa de mantequilla y sésamo uniformemente sobre los espárragos. He comprobado que servir este plato caliente realza al máximo el sabor del limón y las semillas tostadas.