Miniketo
EN

Guarniciones Keto

Soufflé de Espinacas de la Abuela

Hay algo especial en un plato que evoca cálidos recuerdos. Todavía recuerdo el aroma que llenaba la cocina de mi abuela cuando preparaba su soufflé de espinacas. Esta versión keto conserva todo ese confort casero, utilizando requesón cremoso y queso cheddar fuerte para crear un acompañamiento saciante y bajo en carbohidratos.

15 min Tiempo de preparación 45 min Tiempo de cocción 60 min Tiempo total 4 Porciones 350 Calorías
Soufflé de Espinacas de la Abuela

Ingredientes

  • tazas de requesón
  • huevos, batidos
  • paquetes (10 onzas) de espinacas congeladas picadas, descongeladas y bien escurridas
  • /2 cucharadita de sal
  • /8 cucharadita de nuez moscada molida
  • /2 tazas de queso cheddar rallado, dividido

Instrucciones

  1. Paso 1

    Precalienta el horno a 350°F y engrasa un molde cuadrado de 8 pulgadas. En un tazón grande, bate el requesón con los huevos hasta obtener una mezcla suave. A mí me gusta exprimir bien las espinacas descongeladas en un paño limpio hasta que queden completamente secas

  2. Paso 2

    ese es el secreto para evitar que el plato quede aguado. Incorpora las espinacas, la sal, la nuez moscada y 1 1/4 tazas de cheddar hasta que todo esté bien integrado. Extiende la mezcla de manera uniforme en el molde preparado. Hornea durante unos 45 minutos, hasta que la superficie esté cuajada y ligeramente dorada. Retira del horno y espolvorea la 1/4 taza de cheddar restante por encima. Deja reposar 5 minutos

  3. Paso 3

    esto ayuda a que se asiente perfectamente. Corta en cuadrados y sirve caliente. Es un plato humilde, pero siempre arranca sonrisas en la mesa.

Consejo del Chef

Con los años he aprendido que secar bien las espinacas es innegociable. Después de descongelarlas, las envuelvo en un paño de cocina limpio y las retuerzo con fuerza para extraer hasta la última gota de líquido. Este pequeño esfuerzo garantiza un soufflé firme, no aguado.

Consejos de Conservación

Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 4 días. Se congela de maravilla hasta por un mes; solo descongela durante la noche y recalienta en el horno a 300°F hasta que esté bien caliente.

Variaciones

Para un plato más sustancioso, incorpora tocino desmenuzado o jamón en cubos antes de hornear. También puedes sustituir el cheddar por Gruyère o gouda ahumado para añadir un toque de sabor a nuez y profundidad sofisticada.

Preguntas Frecuentes