Ingredientes
- berenjenas medianas
- /2 taza de sal gruesa
- cucharadas de vinagre blanco
- tazas de aceite de oliva virgen extra
- cabeza de ajo, dientes pelados y picados
- cucharadita de hojuelas de pimiento rojo
- cucharadas de orégano fresco picado
- /2 cucharadita de sal marina
Instrucciones
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Paso 1
Empieza la noche anterior: pela las berenjenas y córtalas en tiras finas como patatas fritas de zapato. Mézclalas con sal gruesa en un bol grande, luego colócalas en capas entre platos llanos boca abajo en el fregadero, presionando firmemente con una olla con peso. Déjalas escurrir toda la noche. Al día siguiente, llena un bol con agua helada. Enjuaga brevemente cada puñado de tiras de berenjena, escúrrelas bien y ponlas en un bol limpio. Añade el vinagre y deja reposar 15 minutos. Mientras, calienta un chorrito de aceite de oliva en una sartén a fuego medio. Añade el ajo, las hojuelas de pimiento rojo, el orégano y la sal marina, cocinando solo hasta que desprenda aroma, sin dorar el ajo. Deja enfriar. Escurre las berenjenas con un último apretón firme (esto evita el sabor a pepinillo) y mézclalas con la mezcla de ajo y el resto del aceite de oliva. Envasa apretadamente en frascos esterilizados, cubriendo con el aceite que quede. Ciérralos y refrigera al menos un mes antes de servir.