Ingredientes
- /2 cucharadas de jugo de limón
- cucharadita de menta seca
- libra de espárragos frescos, recortados
- /4 taza de queso feta desmenuzado
Instrucciones
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Paso 1
Primero, mezcla el zumo de limón y la menta seca en un cuenco pequeño, dejando que la menta se rehidrate e infunda el cítrico con su aroma fresco. Mientras reposa, corta los extremos duros de los espárragos y pon a hervir una olla grande con agua a borbotones. Cuando hierva, introduce los espárragos solo 45 segundos, lo justo para que se pongan de un verde brillante y queden tiernos pero crujientes. Pásalos inmediatamente a un baño de hielo para detener la cocción por completo. Después de escurrirlos bien, colócalos en una fuente. Rocía generosamente con la mezcla de limón y menta, procurando que cada tallo se impregne de ese aderezo tan vibrante. Por último, esparce el queso feta desmenuzado por encima, dejando que caiga en los rincones. Este plato se prepara en un momento, pero resulta elegante en cualquier mesa. La clave está en no cocer demasiado los espárragos
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Paso 2
un escaldado breve los mantiene perfectamente crujientes. A menudo lo hago cuando necesito un acompañamiento rápido y sin complicaciones que aun así impresione.