Ingredientes
- cucharadas de mantequilla
- cucharadas de cebolla picada
- paquete (16 onzas) de espinacas picadas congeladas, descongeladas y escurridas
- huevos
- /2 tazas de crema espesa
- /2 cucharadita de sal
- /2 cucharadita de pimienta negra molida
- /2 cucharadita de nuez moscada molida
- /2 taza de queso suizo rallado
Instrucciones
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Paso 1
Primero, precaliente el horno a 190 °C (375 °F) y rocíe ligeramente un molde para pastel de 9 pulgadas con spray antiadherente. En una sartén grande, derrita la mantequilla a fuego medio-alto y añada la cebolla picada. Cocine, revolviendo de vez en cuanto, hasta que la cebolla esté blanda y fragante. Mientras tanto, escurra bien las espinacas descongeladas con un paño de cocina limpio
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Paso 2
que queden lo más secas posible ayuda a que el pastel cuaje perfectamente. Agregue las espinacas a la sartén y revuelva hasta que estén bien calientes y se evapore el líquido sobrante. Vierta esta mezcla en el molde preparado, distribuyéndola uniformemente. En un tazón, bata los huevos con la crema espesa hasta que quede una mezcla homogénea, luego sazone con sal, pimienta y nuez moscada. Vierta esta crema pastelera sobre la capa de espinacas y espolvoree el queso suizo rallado por encima. Para terminar, reparta pequeños trocitos de mantequilla por la superficie, lo que le dará un toque dorado y ligeramente crujiente. Hornee de 25 a 30 minutos, o hasta que el centro esté firme y la parte superior esté dorada. Deje enfriar unos 5 minutos antes de cortar. Este paso es crucial: permite que la crema pastelera se asiente lo suficiente para lograr porciones perfectas y apetecibles.