Ingredientes
- /4 taza de mantequilla
- cdta. de cebolla picada
- cda. de vinagre de vino blanco
- yemas de huevo batidas
- cdas. de crema de leche
- /2 cdtas. de jugo de limón
- cdta. de estragón seco
- cdta. de perejil fresco picado
- /4 cdta. de sal
- pizca de mostaza seca
- pizca de pimienta de cayena
Instrucciones
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Paso 1
Comienza derritiendo la mantequilla en un tazón apto para microondas —unos 30 segundos a potencia alta es suficiente. Luego, bate la cebolla picada, el vinagre de vino blanco, las yemas batidas, la crema de leche y el jugo de limón hasta integrar bien. Incorpora el estragón, el perejil, la sal, la mostaza seca y la cayena, asegurándote de que las hierbas se distribuyan de manera uniforme. Vuelve a poner el tazón en el microondas y cocina durante 1 minuto y 30 segundos, pero aquí está la clave: detente y revuelve cada 20 a 30 segundos. He descubierto que esto evita que los huevos se revuelvan y ayuda a que la salsa espese perfectamente. Notarás que se vuelve suave y cubre el dorso de una cuchara. Si necesita más tiempo, continúa en ráfagas de 10 segundos. Una vez lista, dale una última revuelta y prueba el sazón. A menudo agrego una pizca extra de sal o una gota de jugo de limón para realzar el sabor. Esta salsa se sirve mejor de inmediato, vertida sobre bistec a la parrilla o verduras al vapor.