Ingredientes
- cucharada de aceite de oliva
- cebolla picada
- taza de jamón finamente picado
- taza de agua
- cubo de caldo de pollo
- cucharadas de perejil fresco picado
- cucharadas de albahaca fresca picada
- /4 cucharadita de pimienta negra molida
- taza de crema de leche para batir
Instrucciones
-
Paso 1
Comienzo calentando el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Cuando empieza a brillar, añado la cebolla picada y el jamón troceado, removiendo hasta que la cebolla se vuelva translúcida, lo que suele tomar unos 5 minutos. El jamón libera parte de su sabor salado, que impregna el aceite. Luego vierto el agua y agrego el cubo de caldo de pollo, desmenuzándolo con una cuchara para que se disuelva uniformemente. Después de espolvorear el perejil fresco, la albahaca y la pimienta negra, llevo todo a un hervor suave. Dejo cocinar sin tapar durante unos 30 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue. A medida que hierve, el líquido se reduce ligeramente y los sabores se fusionan maravillosamente. Por último, bajo el fuego al mínimo e incorporo la crema de leche. Dejo que se caliente solo durante 2 minutos, sin que hierva, o la crema podría cortarse. Pruebo y ajusto la sazón si es necesario, y luego vierto sobre mi base cetogénica favorita.