Ingredientes
- cucharada de mantequilla
- chalota, picada
- /4 taza de whisky
- taza de caldo de pollo
- cucharadas de mostaza a la antigua
Instrucciones
-
Paso 1
Empieza derritiendo la mantequilla en una cacerola pequeña a fuego medio. Una vez que esté burbujeante, añado la chalota picada y la sofrío hasta que esté translúcida, unos 2 minutos. Esta base sienta las bases para el sabor. Luego, vierto el whisky y uso una cuchara de madera para raspar los trocitos dorados del fondo de la cacerola, que es donde reside el sabor profundo. Dejo que hierva a fuego lento hasta que el líquido se reduzca a la mitad, concentrando las notas de whisky. Después, incorporo el caldo de pollo y dejo que reduzca de nuevo a la mitad, lo que espesa la salsa de forma natural sin necesidad de harinas ni almidones. Por último, retiro del fuego y bato la mostaza en grano hasta que quede suave y cremosa. A menudo pruebo y ajusto con una pizca de sal o un toque de pimienta. Esta salsa combina maravillosamente con filetes a la plancha o pollo asado.