Ingredientes
- /2 taza de avellanas
- cucharadas de mantequilla, ablandada
- taza de mantequilla
- yemas de huevo
- pizca de sal
- pizca de pimienta blanca
- cucharada de jugo de limón fresco
Instrucciones
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Paso 1
Empiezo tostando las avellanas en un horno a 200 °C hasta que estén fragantes, unos 8 minutos. Después de enfriarlas, las froto en un paño de cocina para quitarles la piel, un pequeño esfuerzo que marca una gran diferencia. Luego, muelo las nueces hasta obtener un polvo fino en la licuadora, añadiendo dos cucharadas de mantequilla ablandada para crear una mantequilla de avellana suave. Reservo eso. A continuación, derrito una taza de mantequilla en una cacerola pequeña y la mantengo caliente pero no hirviendo. En la misma licuadora (no hace falta lavarla), combino las yemas de huevo, sal, pimienta blanca y jugo de limón. Licúo brevemente y luego, con el motor en marcha a alta velocidad, vierto lentamente la mantequilla caliente a través de la abertura de la tapa. Este chorro constante es clave para una emulsión espesa y cremosa. Por último, incorporo la mantequilla de avellana hasta que se integre. Sirvo inmediatamente o la mantengo caliente en un bol sobre agua caliente. El aroma a avellanas tostadas llena la cocina, prometiendo una salsa reconfortante y lujosa.