Ingredientes
- cucharada de aceite de oliva
- dientes de ajo picados
- cucharadita de cebolla picada
- /2 cucharadita de orégano seco
- /2 cucharaditas de chile en polvo
- /2 cucharadita de albahaca seca
- /8 de cucharadita de pimienta negra molida
- /8 de cucharadita de sal
- /4 de cucharadita de comino molido
- cucharadita de perejil seco
- /4 de taza de salsa
- lata (6 onzas) de salsa de tomate
- /2 tazas de agua
Instrucciones
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Paso 1
Empieza calentando el aceite de oliva en una cacerola a fuego medio. Añade el ajo picado y déjalo chisporrotear durante aproximadamente un minuto, lo justo para que suelte su aroma sin dorarse. Incorpora la cebolla picada, el orégano, el chile en polvo, la albahaca, la pimienta negra, la sal, el comino y el perejil, cubriendo todo con el aceite. A mí me gusta cocinar las especias brevemente para despertar sus sabores. A continuación, añade la salsa y la salsa de tomate, mezclando bien. Vierte el agua y remueve hasta que todo se integre en una suave salsa de color rojo intenso. Lleva la mezcla a ebullición suave, luego baja inmediatamente el fuego a una cocción lenta. Deja que burbujee durante 15 a 20 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que espese ligeramente y los sabores se fundan. Pruébala y ajusta la sal si es necesario. La salsa debe quedar sedosa y vertible, lista para convertir cualquier plato en un festín keto.