Ingredientes
- cabezas de coliflor, separadas en ramilletes
- dientes de ajo, picados
- chalotes, picados
- cucharada de aceite de oliva
- tazas de caldo de pollo
- taza de agua
- hoja de laurel
- cucharadita de tomillo seco
- tazas de nata para cocinar (crema de leche)
- sal y pimienta al gusto
Instrucciones
-
Paso 1
Empieza por precalentar el horno a 220 °C (425 °F). Mezcla los ramilletes de coliflor con el aceite de oliva, el ajo y los chalotes picados en un tazón grande hasta que se impregnen uniformemente. Extiende la mezcla en una bandeja para asar o en una placa de horno con bordes. Asa durante unos 30 minutos, o hasta que la coliflor esté tierna y dorada en los bordes. Este paso es clave: intensifica el sabor. Una vez asada, pasa la coliflor a una olla para sopa. Vierte el caldo de pollo y el agua, luego añade la hoja de laurel y el tomillo seco. Lleva todo a ebullición, después reduce el fuego y deja hervir a fuego lento durante 30 minutos. El caldo absorberá todas esas notas tostadas. Retira la hoja de laurel y deséchala. Ahora, tritura la sopa hasta que quede suave y sedosa. Yo encuentro más fácil usar una batidora de mano, pero puedes trabajar con cuidado en tandas con una licuadora convencional. Devuelve el puré a la olla e incorpora la nata para cocinar (crema de leche). Sazona generosamente con sal y pimienta. Calienta bien la sopa, pero no la dejes hervir después de añadir la nata. Sírvela en tazones calientes.