Ingredientes
- tomates maduros, en rodajas
- cucharadas de mayonesa
- cucharadas de queso parmesano
- cucharada de mostaza de Dijon
- cucharada de mostaza marrón
- cucharadita de orégano seco
- sal y pimienta al gusto
- cucharadita de perejil fresco picado
- /4 taza de queso mozzarella rallado
Instrucciones
-
Paso 1
Primero, precaliento el horno a 350 °F (175 °C) y forro una bandeja para hornear con papel pergamino para limpiar fácilmente. Mientras el horno se calienta, corto cuatro tomates maduros en rodajas gruesas, de aproximadamente media pulgada cada una, y las coloco en una sola capa. En un tazón pequeño, mezclo la mayonesa, las dos mostazas, el parmesano, el orégano, la sal y la pimienta hasta que quede homogéneo. Luego pongo una cucharada generosa sobre cada rodaja de tomate, extendiéndola justo hasta los bordes. Espolvoreo queso mozzarella rallado por encima, lo que añade ese irresistible hilo de queso elástico, y un toque final de perejil fresco le da un toque de color. Los meto al horno durante unos 15 minutos, hasta que la superficie esté burbujeante y dorada. Vigilo de cerca hacia el final para evitar que se quemen. Una vez fuera, déjalos reposar un minuto antes de servir: están muy calientes. Se disfrutan mejor de inmediato, directamente de la bandeja del horno.