Ingredientes
- tomates pequeños maduros
- /2 taza de pesto casero o comprado
- taza de queso parmesano rallado
Instrucciones
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Paso 1
Precalienta el horno a 350 °F y engrasa ligeramente una fuente para horno. Corta los tomates por la mitad a lo ancho, luego usa una cuchara pequeña para retirar aproximadamente una cucharada de pulpa de cada mitad, creando un hueco limpio. Rellena cada tomate con una cantidad generosa de pesto y cubre con una abundante pizca de queso parmesano. Acomoda los tomates rellenos en la fuente y hornea durante 20-25 minutos, hasta que el queso se derrita y adquiera un tono dorado y burbujeante. Déjalos reposar un par de minutos antes de servir
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Paso 2
el queso se vuelve un poco crujiente al enfriarse. Este método mantiene los tomates jugosos mientras el pesto y el queso aportan un sabor intenso. Para obtener los mejores resultados, elige tomates maduros pero aún firmes para que conserven su forma durante el horneado. Opta por pesto casero siempre que sea posible, aunque una versión comprada de buena calidad también funciona bien. La clave es no hornearlos en exceso, ya que los tomates pueden volverse demasiado blandos. Son perfectos junto con pollo a la parrilla o una ensalada verde fresca.