Ingredientes
- calabacines, en rodajas
- cebolla, picada
- lata (14.5 onzas) de tomates pelados y en cubitos
- /2 taza de queso Cheddar rallado
- sal y pimienta al gusto
Instrucciones
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Paso 1
Precaliente el horno a 350°F (175°C). Corte el calabacín en rodajas uniformes y pique la cebolla en trozos pequeños. En un molde de vidrio para hornear, combine las rodajas de calabacín y la cebolla. Vierta toda la lata de tomates cortados en cubitos, junto con su jugo, sobre las verduras. Sazone generosamente con sal y pimienta, y revuelva suavemente para distribuir los condimentos. Luego, espolvoree uniformemente el queso cheddar rallado por encima. Cubra el molde con su tapa o con papel de aluminio. Colóquelo en el horno precalentado y hornee durante 20 minutos, hasta que el calabacín esté tierno al pincharlo con un tenedor. A veces retiro la tapa en los últimos 2 minutos para obtener una superficie de queso ligeramente burbujeante. Sirva esta reconfortante preparación caliente y vea cómo desaparece de la mesa. Este plato es perfecto para las noches ocupadas entre semana y requiere muy poca limpieza. Si lo desea, agregue una pizca de ajo en polvo o hierbas secas para darle más sabor.