Ingredientes
- libra de tocino
- paquete (16 onzas) de queso cheddar fuerte rallado
- /2 taza de mayonesa
- cucharada de cebolla seca picada
- pizca de sal de ajo
Instrucciones
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Paso 1
Comienza colocando las tiras de tocino en una sartén grande y fría. Colocarlas en la sartén fría ayuda a que la grasa se derrita lentamente, logrando un resultado perfectamente crujiente. Sube el fuego a medio-alto y deja que el tocino chisporrotee hasta que esté uniformemente dorado, normalmente entre 12 y 15 minutos. Me gusta voltear las tiras a la mitad del tiempo con pinzas para que se doren de manera pareja. Una vez listo, transfiere el tocino a toallas de papel para escurrir y enfriar, luego desmenúzalo en trozos pequeños del tamaño de un bocado. En un tazón, combina el tocino desmenuzado, el queso cheddar fuerte rallado, la mayonesa, la cebolla seca picada y una pizca de sal de ajo. Mezcla todo con una cuchara de madera hasta que el queso esté completamente cubierto y la mezcla empiece a aglutinarse. Si parece un poco seca, añade una cucharada extra de mayonesa para ayudar a unirla. Busca una consistencia que se pueda servir con cuchara, que mantenga su forma pero aún se sienta cremosa. Prueba y ajusta la sal de ajo si es necesario. Transfiere el dip a un bol para servir y, si el tiempo lo permite, déjalo enfriar en el refrigerador durante al menos 30 minutos. Este tiempo de reposo permite que la cebolla se rehidrate y que los sabores se mezclen maravillosamente. Sirve con acompañantes crujientes aptos para keto, como ramas de apio, rodajas de pepino o chips de queso caseros.