Ingredientes
- hígados de pollo frescos, partidos por la mitad
- cucharadita de sal de ajo
- lonchas de tocino, cortadas por la mitad
Instrucciones
-
Paso 1
Precalienta el gratinador a temperatura alta y coloca la rejilla a unas 4 pulgadas de la fuente de calor. Mientras se calienta, parte los hígados por la mitad y sécalos con papel de cocina
-
Paso 2
esto ayuda a que el tocino se adhiera mejor. Extiende las lonchas de tocino y sazona cada trozo de hígado con una pizca ligera de sal de ajo. Envuelve cada mitad de hígado en una loncha de tocino y atraviésalo con un palillo para mantenerlo unido. Coloca los hígados envueltos en una bandeja para gratinar, dejando espacio entre ellos para que se doren uniformemente. Desliza la bandeja bajo el gratinador y cocina durante 5 a 7 minutos, luego dales la vuelta con unas pinzas y gratina otros 5 a 7 minutos. Vigílalos de cerca al final porque el tocino puede quemarse rápido. No cocines demasiado los hígados, o se volverán harinosos
-
Paso 3
busca que estén justo cocidos. Corta uno para asegurarte de que no esté rosado por dentro: deben estar firmes y ligeramente elásticos. Pasa a un plato forrado con papel de cocina para escurrir el exceso de grasa, y sirve inmediatamente bien caliente. A mí me gusta dejarlos reposar un minuto, que facilita manipularlos. Estos bocados están perfectos solos o con una salsa sencilla para mojar.