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Guarniciones Keto

Espinacas con un toque especial

Cuando necesito una guarnición keto rápida que no escatime en sabor, estas espinacas con Roquefort siempre funcionan. Las cebollas salteadas y los tomates se mezclan con espinacas tiernas, rematadas con un queso cremoso y picante que hace que cada bocado sea inolvidable. Es una forma sencilla y elegante de realzar cualquier comida sin salirte de tus macros, y combinan de maravilla con filetes a la parrilla o pollo asado.

10 min Tiempo de preparación 10 min Tiempo de cocción 20 min Tiempo total 4 Porciones 140 Calorías
Espinacas con un toque especial

Ingredientes

  • cucharada de aceite de oliva
  • cebolla amarilla pequeña, en rodajas
  • lata (14.5 onzas) de tomates troceados, escurridos
  • paquete (10 onzas) de espinacas picadas congeladas, descongeladas y escurridas
  • sal y pimienta al gusto
  • onzas de queso Roquefort

Instrucciones

  1. Paso 1

    Empiezo calentando el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Cuando brilla, echo la cebolla en rodajas y la dejo sofreír hasta que se vuelva translúcida y tierna, unos 3-4 minutos. Luego añado los tomates troceados escurridos y los cocino un minuto para que suelten sus jugos. Después, agrego las espinacas descongeladas y bien escurridas (asegúrate de exprimir el exceso de agua para que el plato no quede aguado). Remuevo todo y dejo que las espinacas se marchiten suavemente durante otros 2-3 minutos. Sazono con una pizca de sal y pimienta negra recién molida, recordando que el queso ya aporta salinidad. Por último, desmenuzo el Roquefort por encima y lo mezclo justo hasta que empiece a derretirse, creando esas irresistibles bolsitas cremosas. Retiro la sartén del fuego y sirvo inmediatamente mientras aún está caliente y el queso está fundido. Esta guarnición es un acompañamiento espectacular para cualquier plato principal.

Consejo del Chef

Siempre seco las espinacas con papel de cocina después de escurrirlas; incluso un poco de humedad extra puede diluir el sabor. Para la mejor textura, no dejes que el Roquefort se derrita del todo; dejar trocitos pequeños añade un bocado delicioso.

Consejos de Conservación

Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Recalienta suavemente en la estufa a fuego bajo para evitar que el queso se separe, o disfrútalas frías como una ensalada de espinacas.

Variaciones

Para un toque mediterráneo, sustituye el Roquefort por queso feta desmenuzado y añade unas aceitunas kalamata. Si te encanta el queso azul, el Gorgonzola funciona de maravilla. Para más riqueza, sofríe un diente de ajo con la cebolla y termina con un chorrito de nata espesa.

Preguntas Frecuentes