Ingredientes
- libra de pechugas de pollo sin piel y deshuesadas
- botella (8 onzas) de aderezo ranch
- paquetes (8 onzas) de queso crema, ablandado
- botella (12 onzas) de salsa de pimiento picante
- paquete (16 onzas) de queso Cheddar rallado
Instrucciones
-
Paso 1
Comienza precalentando el horno a 350 °F (175 °C). A mí me gusta empezar con el pollo: calienta una sartén antiadherente a fuego medio y cocina las pechugas unos 4 minutos por lado, hasta que los jugos salgan claros. Deja que se enfríen en una tabla de cortar, luego desmenuza con dos tenedores en hebras finas. En un bol grande, combina el queso crema ablandado, el aderezo ranch y la salsa picante de alitas. Revuelve hasta que quede suave y cremoso. Incorpora el pollo desmenuzado hasta que cada trozo quede bien cubierto. Extiende esta mezcla uniformemente en una fuente para hornear de 9x13 pulgadas. Espolvorea generosamente el queso Cheddar rallado por encima, cubriendo cada centímetro. Desliza la fuente al horno y hornea 10 minutos, o hasta que el queso esté completamente derretido y burbujeante en los bordes. ¡El aroma llenará tu cocina! A menudo lo sirvo directamente del horno con crujientes palitos de apio o galletas keto. El dip se mantiene caliente y apto para mojar durante bastante tiempo, lo que lo hace perfecto para compartir con amigos.