Ingredientes
- loncha de bacon
- cucharadita de mantequilla derretida
- huevo
- /4 de loncha de queso cheddar
Instrucciones
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Paso 1
Primero, precaliento el horno a 175 °C (350 °F) porque una temperatura constante es clave. Mientras el horno se calienta, cocino una loncha de bacon en una sartén a fuego medio-alto hasta que esté dorada pero todavía flexible
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Paso 2
quiero que se doble sin romperse. Escurro el bacon en papel de cocina brevemente. Con una brocha o los dedos, unto el fondo de un molde para magdalenas con mantequilla derretida (o con la grasa del bacon guardada, para más sabor). Luego envuelvo con cuidado la loncha de bacon por el borde interior del molde, creando un pequeño nido. Después, casca un huevo fresco justo en el centro. Una pizca de sal y pimienta por encima. El molde va al horno, y lo horneo durante unos 10 minutos. Pasado ese tiempo, lo saco y coloco un cuarto de loncha de queso cheddar sobre el huevo. De nuevo al horno por otros 3-5 minutos, justo hasta que el queso se derrita maravillosamente y la clara esté cuajada pero la yema aún ligeramente líquida, mi punto favorito. Un ligero movimiento del molde me dice que está listo. Lo dejo enfriar solo un minuto antes de despegar los bordes con un cuchillo y levantarlo. Es un placer tan sencillo, y cada vez se siente como una comida especial.