Ingredientes
- libra de carne para guisar, cortada en trozos de 1/2 pulgada
- /4 de libra de mantequilla
- sal al gusto
- pimienta negra molida al gusto
- pimentón al gusto
- nuez moscada molida al gusto
Instrucciones
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Paso 1
Comience colocando los trozos de carne en una cacerola mediana pesada con aproximadamente ¼ de pulgada de agua. Llévela a fuego lento y cocine a baja temperatura durante 2 a 3 horas, revisando de vez en cuando para añadir agua si es necesario, de modo que la carne se mantenga apenas cubierta. La carne debe quedar tan tierna que se deshaga. Escúrrala, reservando el rico líquido de cocción.
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Paso 2
Mientras la carne aún está caliente, me gusta pasarla por una picadora de carne dos veces. Esto crea una textura fina, casi como una pasta, que es la tradicional del paté de carne. También puede usar un procesador de alimentos, pulsando con cuidado para evitar que se convierta en un puré.
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Paso 3
A continuación, derrita la mantequilla en una cacerola pequeña. Cuélela a través de un colador forrado con estopilla (tela de queso) para separar los sólidos lácteos y obtener mantequilla clarificada. En un bol, mezcle la carne molida con aproximadamente tres cuartas partes de la mantequilla clarificada y sazone generosamente con sal, pimienta, pimentón y nuez moscada. Incorpore suficiente líquido de cocción reservado para que la mezcla sea untable pero no aguada.
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Paso 4
Vierta el paté de carne en frascos pequeños limpios o ramequines. Vierta el resto de la mantequilla clarificada por encima para sellarlo. Tape y refrigere hasta que esté firme. Este aperitivo se sirve maravillosamente frío, dejando que alcance ligeramente la temperatura ambiente antes de untar sobre galletas keto o rodajas de pepino.