Ingredientes
- cucharadas de mantequilla ablandada
- tiras de tocino
- paquete (10 onzas) de espinacas picadas congeladas
- champiñones grandes
- cucharadas de mantequilla
- cucharadas de cebolla finamente picada
- dientes de ajo, picados
- /8 taza de nata líquida
- /4 taza de queso parmesano rallado
- sal y pimienta al gusto
- cucharadas de mantequilla derretida
Instrucciones
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Paso 1
Primero, precaliento mi horno a 400 °F y engraso un molde para hornear de 9x13 pulgadas con 2 cucharadas de mantequilla ablandada. Luego, cocino el tocino en una sartén hasta que esté crujiente, lo escurro, desmenuzo y reservo. Para las espinacas, coloco el bloque congelado en una cacerola con un cuarto de taza de agua, lo llevo a ebullición, lo tapo y lo cocino durante 10 minutos. Destapo, remuevo y escurro bien. Mientras tanto, quito los tallos de los champiñones —¡no los tires!—. Pico finamente los tallos para usarlos en el relleno. Coloco los sombreros de champiñón en el molde preparado. En una cacerola, derrito 3 cucharadas de mantequilla a fuego medio. Sofrío la cebolla picada y el ajo hasta que estén tiernos, unos 5 minutos. Incorporo el tocino desmenuzado, las espinacas escurridas y los tallos de champiñón picados. Vierto la nata líquida y la llevo a un hervor suave. Retiro del fuego y añado el queso parmesano, la sal y la pimienta. La mezcla debe quedar espesa y cremosa. Reparto el relleno generosamente en cada sombrero de champiñón, presionando ligeramente. Rocío la superficie con las 2 cucharadas restantes de mantequilla derretida. Horneo durante 30 minutos hasta que los champiñones estén tiernos y la superficie ligeramente dorada. Déjalos enfriar unos minutos antes de servir, ¡están muy calientes!