Ingredientes
- cucharaditas de aceite de oliva
- libras de carne para asar sin hueso
- cebolla picada
- dientes de ajo picados
- hojas de laurel
- cucharadita de sal
- /2 cucharadita de pimienta negra recién molida
Instrucciones
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Paso 1
Empieza calentando tu olla de hierro fundido a fuego medio-alto y añadiendo el aceite de oliva. Seca el asado con una toalla de papel—esto ayuda a conseguir esa costra marrón oscura. Dora la carne durante unos 4 minutos por el primer lado, luego usa pinzas para darle la vuelta, consiguiendo un buen dorado en toda la superficie, unos 3 a 4 minutos por lado. Una vez bien dorada, retira el asado y resérvalo en un plato. Echa la cebolla picada y el ajo picado en la olla, dejando que chisporroteen apenas un minuto mientras espolvoreas la sal y la pimienta. Coloca una hoja de laurel, después pon el asado de nuevo encima de los aromáticos. Pon la segunda hoja de laurel encima y tapa con una tapa que ajuste bien. Desliza la olla al horno a 325°F durante 30 minutos, luego baja la temperatura a 300°F y deja que se estofe durante otra hora y media. El calor bajo y lento hace magia aquí. Cuando la carne esté tan tierna que se pueda cortar con cuchara, la saco a una fuente y la dejo reposar de 10 a 15 minutos antes de cortarla. Sirve esas cebollas suaves y los jugos de la cocción sobre cada rebanada.