Ingredientes
- cucharadas de mantequilla
- cucharada de aceite de oliva
- bistecs de solomillo de ternera (5 onzas)
- sal y pimienta negra molida gruesa al gusto
- cucharadas de brandy
- taza de crema de leche
- onzas de queso Roquefort desmenuzado
- perejil italiano de hoja plana, para decorar
Instrucciones
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Paso 1
Comience derritiendo la mantequilla con el aceite de oliva en una sartén pesada a fuego alto hasta que chisporrotee. Mientras la sartén se calienta, sazone generosamente los bistecs con sal y pimienta negra molida gruesa. Una vez que la grasa esté caliente, coloque con cuidado los bistecs en la sartén y dórelos durante unos 2 minutos por cada lado para desarrollar una costra marrón intensa. Luego reduzca el fuego a medio y cocine otros 5 minutos por cada lado para un punto medio (término medio), o ajuste el tiempo a su gusto. Transfiera los bistecs a un plato caliente y cúbralos sin apretar con papel aluminio. Para la salsa, vierta el brandy en la sartén caliente y raspe todos los restos dorados del fondo
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Paso 2
aquí es donde reside el sabor. Deje que burbujee brevemente, luego vierta la crema de leche. Lleve a ebullición mientras revuelve y deje reducir hasta que la salsa cubra el dorso de una cuchara. Retire del fuego y agregue el queso Roquefort desmenuzado, batiendo hasta que se derrita formando una salsa suave y de sabor intenso. Vierta la salsa sobre los bistecs reposados y termine con perejil fresco. Este método, en mi experiencia, da como resultado un plato perfectamente equilibrado siempre.