Miniketo
EN

Cena Keto

Mollegas de Pollo

Descubrí las mollejas de pollo como un básico keto económico, y se han convertido en un habitual en mi cocina. Cocinadas a fuego lento hasta que estén tiernas, luego fritas en mantequilla, ofrecen un crujiente satisfactorio sin un solo carbohidrato. Si buscas una comida asequible, llena de proteínas y que rompa la monotonía de las cenas entre semana, esta receta es un cambio de juego.

10 min Tiempo de preparación 105 min Tiempo de cocción 115 min Tiempo total 4 Porciones 209 Calorías
Mollegas de Pollo

Ingredientes

  • libra de mollejas de pollo
  • /4 taza de mantequilla
  • sal y pimienta al gusto

Instrucciones

  1. Paso 1

    Empieza enjuagando las mollejas y recortando cualquier exceso de tejido conectivo. Colócalas en una cacerola con suficiente agua para cubrirlas por una pulgada, luego llévalas a ebullición a fuego medio. Baja el fuego, tapa y deja que hiervan suavemente durante 90 minutos completos. Este paso transforma las mollejas masticables en tiernos bocados. Escúrrelas bien y deja enfriar lo suficiente para manipularlas. Pícalas en trozos del tamaño de un bocado

  2. Paso 2

    me gustan de aproximadamente media pulgada para máxima crocancia. En una sartén grande, derrite la mantequilla a fuego medio-alto hasta que deje de formar espuma. Agrega las mollejas picadas en una sola capa y déjalas chisporrotear sin mover durante 7-8 minutos hasta que la base esté dorada. Revuelve y continúa friendo otros 7-8 minutos, sazonando generosamente con sal y pimienta. Los bordes deben quedar maravillosamente crujientes, casi como un pollo estilo popcorn apto para keto. Sirve de inmediato mientras el glaseado de mantequilla aún brilla.

Consejo del Chef

Siempre echo un diente de ajo machacado en la mantequilla mientras se derrite: le infunde un aroma sutil sin dominar las mollejas. Para obtener trozos ultra crujientes, resiste la tentación de moverlos demasiado en la sartén.

Consejos de Conservación

Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días. Recalienta en una sartén caliente con un toque de mantequilla para devolverles el crujiente, o en el microondas brevemente si tienes prisa.

Variaciones

Mezcla las mollejas calientes con una pizca de pimentón ahumado y cayena para un toque picante. Sobre una cama de rúcula fresca con una vinagreta de limón, hacen una ensalada tibia que se siente indulgente pero fresca.

Preguntas Frecuentes