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Cena Keto

Chuletas de cerdo al horno sencillas

Estas chuletas de cerdo keto me han salvado muchas cenas entre semana en mi cocina. La capa de mantequilla y mayonesa sella la humedad, mientras que la corona de Cheddar fuerte aporta el toque crujiente perfecto. Con unos pocos ingredientes básicos de la despensa, la cena está lista en menos de una hora. Es comida reconfortante que mantiene los carbohidratos bajos y las sonrisas altas. Esta receta es un recurso fiable cuando necesito algo sustancioso sin complicaciones.

15 min Tiempo de preparación 35 min Tiempo de cocción 50 min Tiempo total 4 Porciones 370 Calorías
Chuletas de cerdo al horno sencillas

Ingredientes

  • chuletas de cerdo deshuesadas
  • cucharadita de sal sazonada
  • cucharadita de ajo en polvo
  • cucharadita de perejil seco
  • cucharaditas de mantequilla, ablandada
  • cucharaditas de mayonesa
  • taza de queso Cheddar fuerte rallado

Instrucciones

  1. Paso 1

    Empiezo precalentando el horno a 180 °C y engrasando ligeramente una fuente para horno. Seco las chuletas de cerdo con papel de cocina: esto ayuda a que los aderezos se adhieran mejor. Las coloco en la fuente, dejando un poco de espacio entre cada una. Ahora el sellado cremoso: unto una cucharadita de mantequilla ablandada sobre cada chuleta y luego añado una cucharadita de mayonesa. Para mí, la mayonesa no solo aporta untuosidad, sino que también sella los jugos a la perfección. A continuación, mezclo la sal sazonada, el ajo en polvo y el perejil seco en un tazón pequeño y espolvoreo esta mezcla uniformemente sobre las chuletas. ¡No te olvides de los bordes! Por último, corono cada pieza con un generoso cuarto de taza de Cheddar fuerte rallado. Me gusta presionarlo suavemente para que se derrita formando una capa dorada y ligeramente masticable. Meto la fuente al horno y horneo durante unos 35 minutos. Sabrás que están listas cuando la temperatura interna alcance los 71 °C y el queso esté burbujeante con manchas tostadas. Déjalas reposar unos minutos antes de servir: así los jugos se mantienen justo donde deben estar.

Consejo del Chef

Siempre rallo el Cheddar de un bloque en lugar de usar el ya rallado. El rallado envasado contiene almidones que pueden dificultar que se derrita y afectar la textura sedosa. Lleva un poco más de tiempo, pero la capa de queso cremosa y que se estira vale totalmente la pena.

Consejos de Conservación

Guarda las sobras en un recipiente hermético en el frigorífico hasta 3 días. Para recalentar, colócalas en el horno a 150 °C (300 °F) durante 10 minutos para que la cobertura de queso se mantenga crujiente.

Variaciones

Cambia el Cheddar fuerte por Gouda ahumado para añadir notas profundas y sabrosas. Para un toque más picante, añade una pizca de cayena a la mezcla de especias y acompáñalas con coles de Bruselas asadas.

Preguntas Frecuentes