Ingredientes
- cucharada de aceite de oliva virgen extra
- mitades de pechuga de pollo deshuesadas y sin piel, cortadas en tiras
- dientes de ajo grandes, en láminas
- /2 cucharadas de jerez seco
- /4 taza de piñones
- /2 taza de albahaca fresca picada
- taza de crema agria entera
- cucharadas de queso parmesano rallado
- pimienta negra molida al gusto
Instrucciones
-
Paso 1
Empiezo calentando el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Cuando brilla, agrego las tiras de pollo en una sola capa y las dejo cocinar sin mover durante unos 3 minutos, hasta que estén doradas por debajo. Luego remuevo y sigo cocinando 2 minutos más hasta que estén ligeramente doradas por todos lados. A continuación, añado el ajo en láminas y vierto el jerez. Remuevo de vez en cuando y dejo que el líquido hierva a fuego lento hasta que se reduzca por completo — esto concentra los sabores de manera maravillosa. Con la sartén ya seca, agrego los piñones y los tuesto durante 2-3 minutos, removiendo a menudo para que no se quemen. Cuando estén fragantes y ligeramente dorados, bajo el fuego al mínimo. Ahora viene la parte cremosa: añado la albahaca picada, el envase entero de crema agria y el parmesano. Remuevo suavemente hasta que todo esté bien integrado y caliente — sin dejar que hierva, para que la crema agria no se corte. Salpimento generosamente con pimienta negra. Sirvo inmediatamente, mientras la salsa está sedosa y rica. Así de sencillo.