Ingredientes
- cucharadita de aceite
- pechugas de pollo pequeñas sin hueso ni piel
- /4 taza de queso crema para untar PHILADELPHIA
- /3 taza de caldo de pollo con 25% menos de sodio
- cucharadas de pesto
Instrucciones
-
Paso 1
Comienzo calentando una cucharadita de aceite en una sartén antiadherente grande a fuego medio. Cuando empieza a brillar, añado las pechugas de pollo, dejándolas dorar sin mover durante 6-8 minutos por cada lado hasta que estén doradas y bien cocidas (170 °F). Luego paso el pollo a un plato y lo cubro sin apretar con papel aluminio para mantenerlo caliente. En la misma sartén, agrego el queso crema, revolviendo constantemente mientras se derrite en una base suave y burbujeante. A continuación, incorporo el caldo de pollo bajo en sodio y el pesto con un batidor, dejando que la salsa hierva y espese un par de minutos hasta que esté brillante y homogénea. Por último, vierto esa exuberante salsa verde sobre el pollo reposado y la cena está servida. Todo el proceso fluye con tanta facilidad que parece un atajo de cocina que querrás tener siempre a mano.