Ingredientes
- cdas de aceite de oliva
- trozo (2 pulgadas) de rama de canela
- vaina de cardamomo entera
- /2 vaina de anís estrellado
- clavos de olor enteros
- cdtas de hojas de curry frescas picadas
- cda de chalotes picados
- dientes de ajo picados
- rodaja de raíz de jengibre picada
- cdas de pasta de curry
- /2 taza de leche de coco espesa
- tazas de agua
- lb de pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, cortadas en trozos de 2 pulgadas
- cdas de jugo de tamarindo
- sal al gusto
Instrucciones
-
Paso 1
Primero, caliento el aceite de oliva en una sartén grande y profunda a fuego medio. Cuando empieza a brillar, añado la rama de canela, la vaina de cardamomo, el anís estrellado, los clavos y las hojas de curry. Sofrío durante 2–3 minutos hasta que liberen su fragancia—este paso construye la base del plato. Luego, incorporo los chalotes, el ajo y el jengibre, cocinando hasta que se ablanden y se vuelvan aromáticos. Después añado la pasta de curry y cocino unos 5 minutos, removiendo constantemente para evitar que se pegue y para intensificar los sabores. Vierto la leche de coco y el agua, y dejo que la mezcla hierva suavemente durante 3–4 minutos. Ahora, añado con cuidado los trozos de pollo, el jugo de tamarindo y la sal. Remuevo bien, llevo de nuevo a ebullición lenta y cocino durante 20 minutos, removiendo de vez en cuando. El pollo se volverá tierno y absorberá toda la salsa de coco especiada. Es agradable dejarlo reposar unos minutos antes de servir, lo que permite que la salsa espese ligeramente. Sirve sobre arroz de coliflor o con una guarnición de verduras salteadas.