Ingredientes
- /2 taza de jugo de limón
- cucharadas de orégano seco
- cucharaditas de aceite de oliva
- dientes de ajo, picados
- libra de cordero magro, sin grasa y cortado en cubos
- tomates cherry
- pimiento verde grande, cortado en trozos de 1 pulgada
- cebolla grande, cortada en gajos
Instrucciones
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Paso 1
Primero, mezclo el jugo de limón, el orégano, el aceite de oliva y el ajo picado en un tazón pequeño. Reservo aproximadamente 1/4 de taza para rociar, lo cubro y lo meto en la nevera. Vierto el resto en una bolsa con cierre, agrego los cubos de cordero y masajeo suavemente para que cada trozo quede cubierto. Lo dejo marinar en el refrigerador toda la noche—aquí es donde sucede la magia, así que no lo apresures. Al día siguiente, si usas brochetas de madera, remójalas en agua durante al menos 30 minutos para evitar que se quemen. Ensarta el cordero marinado en las brochetas, alternando con tomates cherry, trozos de pimiento verde y gajos de cebolla. Descarta la marinada usada. Precalienta la parrilla a fuego medio y engrasa ligeramente las rejillas. Asa las brochetas destapadas durante unos 3 minutos por cada lado para obtener un buen sellado. Luego, rocía con la marinada reservada y continúa asando durante otros 8-10 minutos, girando y rociando con frecuencia, hasta que el cordero alcance el punto deseado. A mí me gusta ligeramente rosado en el centro, lo que lo mantiene jugoso. Déjalas reposar un par de minutos antes de servir.