Ingredientes
- cucharadas de pimentón ahumado
- dientes de ajo picados
- cucharadita de comino molido
- cucharadita de semillas de alcaravea
- chile chipotle en salsa de adobo
- cucharadita de salsa de adobo
- mitades de pechuga de pollo sin piel y deshuesadas
- cucharada de aceite de oliva virgen extra
- sal y pimienta negra al gusto
Instrucciones
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Paso 1
Empieza mezclando el pimentón ahumado, el ajo picado, el comino, las semillas de alcaravea, el chile chipotle y la salsa de adobo en un mortero. Tritura todo hasta obtener una pasta espesa con el mazo
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Paso 2
esto libera los aceites esenciales y crea una base de sabor robusta. Unta la pasta generosamente sobre las pechugas de pollo, asegurándote de que queden cubiertas por todos lados. Coloca el pollo en un bol, tápalo y refrigéralo durante al menos 4 horas, o toda la noche si lo planeas con antelación. Cuando estés listo para cocinar, precalienta la parrilla a fuego medio y engrasa ligeramente las rejillas. Retira el pollo de la marinada, dejando escurrir el exceso. Barniza las pechugas con aceite de oliva y sazónalas con sal y pimienta justo antes de ponerlas en la parrilla. Cocina unos 5 minutos por lado, hasta que el exterior muestre marcas de parrilla y el interior ya no esté rosado. Deja reposar el pollo un par de minutos antes de cortarlo para que se mantenga jugoso.