Ingredientes
- mitades de pechuga de pollo con hueso, sin piel
- sal y pimienta al gusto
- cucharada de aceite de oliva
- cebollas, peladas y cortadas en cuartos
- cucharadita de jengibre fresco picado finamente
- cucharadita de ajo machacado
- cucharada de curry en polvo picante (Madrás)
- lata (15 onzas) de salsa de tomate
- lata (10 onzas) de leche de coco
- clavos de olor enteros
- vainas de cardamomo
- rama de canela
Instrucciones
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Paso 1
Seque el pollo con palmaditas y sazone generosamente con sal y pimienta. Caliente el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Cuando esté brillante, dore el pollo en tandas—evite amontonar la sartén para un buen sellado. Después de unos minutos por cada lado, retire el pollo y reserve. En la misma sartén, saltee las cebollas hasta que estén transparentes, raspando los trocitos dorados del fondo. Añada el jengibre y el ajo, removiendo hasta que desprendan aroma, unos 30 segundos. Incorpore el curry en polvo y deje que libere su fragancia durante un minuto. Vuelva a poner el pollo en la sartén, vierta la salsa de tomate y la leche de coco, y añada las especias enteras. Sazone con sal, remueva y lleve a un hervor suave. Reduzca el fuego al mínimo, tape y cocine de 20 a 25 minutos, hasta que el pollo esté tierno y bien cocido. Me gusta retirar las especias enteras antes de servir, pero puede dejarlas para la presentación. Sirva en cuencos.