Ingredientes
- mitades de pechuga de pollo sin piel ni hueso, cortadas en tiras
- cucharaditas de ajo en polvo
- cucharaditas de pimienta negra molida
- cucharaditas de romero seco triturado
- cucharaditas de sal sazonadora
- cucharadas de aceite vegetal
- tazas de champiñones frescos laminados
- tazas de nata para montar
- taza de brandy (o coñac)
Instrucciones
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Paso 1
Primero, sazono generosamente las tiras de pollo con ajo en polvo, pimienta negra, romero y sal sazonadora. Luego, caliento el aceite en una sartén grande a fuego medio-alto y doro el pollo en tandas, asegurándome de no abarrotar la sartén. Una vez dorado, reservo el pollo. En la misma sartén, salteo los champiñones hasta que suelten su humedad y se doren bien. Ahora viene la magia: vierto la nata y el brandy, removiendo constantemente para evitar que la nata se corte. Dejo que la salsa hierva a fuego lento y reduzca hasta que cubra el dorso de una cuchara. Vuelvo a poner el pollo en la sartén, removiendo para que cada pieza se impregne de esa salsa deliciosa. Tapo y cocino a fuego lento unos minutos hasta que el pollo esté completamente cocido y tierno. Me encanta servirlo con espárragos al vapor o arroz de coliflor para aprovechar hasta la última gota.