Ingredientes
- pechugas de pollo deshuesadas y sin piel
- /2 taza de mayonesa
- /2 taza de queso feta desmenuzado
- dientes de ajo picados
- onzas de espinacas picadas congeladas, descongeladas y escurridas
- lonchas de tocino
Instrucciones
-
Paso 1
Primero, mezclo las espinacas —después de escurrirlas bien para quitar hasta la última gota de agua— con mayonesa, queso feta y ajo hasta obtener una mezcla cremosa y bien integrada. Luego, tomo cada pechuga y le hago un corte horizontal casi hasta el final, abriéndola como un libro. Reparto el relleno generosamente en el bolsillo, sin miedo —cuanto más, mejor. A continuación, envuelvo cada pechuga con una loncha de tocino y la sujeto con un palillo para que mantenga la forma al hornearse. Las coloco en una fuente poco profunda y las cubro. Las meto en el horno precalentado a 190 °C (375 °F). Yo veo que una hora es el tiempo justo para cocinar el pollo por completo y dejar que el tocino quede crujiente. Mientras se hornean, el tocino suelta su grasa sobre el pollo, manteniendo la carne maravillosamente jugosa. El queso feta se funde con las espinacas, creando un centro suculento y sabroso. Al sacarlas del horno, las dejo reposar cinco minutos antes de quitar los palillos
-
Paso 2
así el relleno se asienta un poco.