Ingredientes
- cucharadita de sal
- pepinos, pelados, cortados por la mitad a lo largo, sin semillas y picados
- taza de crema para batir
- cucharadas de mostaza preparada
- cucharaditas de estragón fresco picado
- tazas de vino blanco
- sal al gusto
- hoja de laurel
- filetes de tilapia frescos (de 3 onzas cada uno)
Instrucciones
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Paso 1
Primero, espolvoreo los trozos de pepino con sal y los dejo reposar aproximadamente una hora. Esto extrae el exceso de humedad, para que queden crujientes después. Después de escurrir el líquido, reservo los pepinos. En una cacerola a fuego medio, mezclo con un batidor la crema para batir, la mostaza y el estragón hasta que quede suave. Agrego los pepinos y los dejo cocer a fuego lento durante 8 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que estén tiernos pero aún con un poco de firmeza. Mientras tanto, vierto el vino blanco en una sartén grande, lo sazono con una pizca de sal y agrego la hoja de laurel. Lo llevo a ebullición y luego coloco con cuidado los filetes de tilapia en el líquido. Reduzco el fuego a medio-bajo y los dejo escalfar de 8 a 10 minutos. Sabrás que están listos cuando el pescado se deshaga fácilmente con un tenedor y se vea opaco por completo. Para servir, coloco los pepinos cremosos en los platos junto con la tilapia escalfada. Me gusta rociar un poco del líquido de cocción sobre el pescado para darle más sabor. Es una presentación bellamente simple que parece digna de un restaurante.