Ingredientes
- cucharada de semillas de girasol crudas
- cucharada de jugo de limón fresco
- /3 cucharadita de pimienta negra molida
- /4 cucharadita de sal
- mitades de pechuga de pollo deshuesadas y sin piel
- lata (14.5 oz) de tomates pelados y en cubitos, escurridos
- oz de queso Monterey Jack rallado
Instrucciones
-
Paso 1
Comienza precalentando el horno a 350°F (175°C). Mientras se calienta, extiende las semillas de girasol en una bandeja para hornear y tuéstalas hasta que estén ligeramente doradas—vigila de cerca, porque se queman rápido. En un bol pequeño, bate el jugo de limón, la pimienta negra y la sal. Coloca las pechugas de pollo en una fuente para horno de 11x7 pulgadas y vierte la mezcla de limón sobre ellas. Cubre la fuente con una tapa o papel aluminio y hornea de 25 a 30 minutos, hasta que el pollo esté completamente cocido. Una vez listo, escurre cuidadosamente cualquier líquido de la fuente. Distribuye los tomates escurridos sobre el pollo y luego espolvorea las semillas de girasol tostadas y el queso Monterey Jack rallado por encima. Cambia el horno a gratinar, vuelve a meter la fuente sin cubrir y gratina solo 1-2 minutos hasta que el queso esté burbujeante y dorado. A mí me gusta dejarlo reposar un minuto antes de servir
-
Paso 2
el aroma es sencillamente maravilloso.