Ingredientes
- /4 taza de vinagre blanco destilado
- cucharaditas de sal
- /2 cucharadita de pimienta negra
- cucharada de ajo picado
- cebolla, en rodajas finas
- cucharadas de aceite de oliva
- libras de chuletas de cordero
Instrucciones
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Paso 1
Comienza batiendo el vinagre, la sal, la pimienta, el ajo picado, la cebolla en rodajas y el aceite de oliva en una bolsa resellable grande. Me gusta agitar suavemente para ayudar a que la sal se disuelva por completo. Una vez listo el adobo, añade las chuletas de cordero, sella la bolsa y revuelve hasta que cada chuleta esté bien cubierta. Déjalas reposar en el refrigerador al menos 2 horas —aquí es donde ocurre la magia, así que sin prisas. Cuando estés listo para cocinar, precalienta la parrilla a fuego medio-alto. Retira las chuletas de la bolsa, dejando que los trozos de cebolla se peguen a la carne para dar más sabor, y desecha el adobo usado. Para evitar que los huesos expuestos se quemen, envuélvelos con un poco de papel aluminio. Asa las chuletas unos 3 minutos por cada lado para un precioso término medio —si las prefieres más jugosas, sácalas un minuto antes. Si el clima no coopera, estas chuletas también se gratinan de maravilla: solo 5 minutos por lado bajo el gratinador caliente. Déjalas reposar un minuto antes de servir. Tendrás un cordero perfectamente jugoso con el mínimo esfuerzo.