Ingredientes
- cucharadas de aceite de oliva
- cucharaditas de ajo picado
- onzas de espinacas frescas
- mitades de pechuga de pollo sin piel ni hueso
- /4 taza de queso ricotta
- /3 taza de parmesano rallado
- /2 cucharadita de sal de ajo
- /2 cucharadita de cebolla en polvo
- cucharaditas de sazonador italiano
- sal y pimienta
- rebanadas de tocino grueso
Instrucciones
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Paso 1
Empiezo precalentando el horno a 350°F y engrasando ligeramente una bandeja para hornear de 9x13 pulgadas. En una sartén, caliento aceite de oliva a fuego medio-alto. Agrego el ajo picado y cocino hasta que esté fragante, unos 30 segundos, luego agrego las espinacas frescas. Remuevo constantemente hasta que las hojas se marchiten por completo y luego las paso a un bol para que se enfríen. Mientras la mezcla de espinacas se enfría, preparo las pechugas de pollo. Corto cada una horizontalmente casi hasta el final, la abro como un libro y las coloco entre plástico film. Las golpeo con un mazo de carne hasta un grosor uniforme de 1/4 de pulgada. En un bol, combino las espinacas enfriadas con el ricotta, el parmesano, la sal de ajo, la cebolla en polvo y el sazonador italiano hasta que estén bien mezclados. Reparto este relleno entre las piezas de pollo, extendiéndolo por el centro. Enrollo cada pechuga con firmeza, doblando los extremos para sellar, luego sazono con sal, pimienta y un poco más de sazonador italiano. Envuelvo dos lonchas de tocino alrededor de cada rollo y los aseguro con palillos. Los coloco en la bandeja preparada y los horneo durante 45–60 minutos, hasta que el tocino esté crujiente y el pollo alcance los 165°F. Dejo reposar unos minutos antes de quitar los palillos y servir. Este paso asegura que los jugos se redistribuyan para una carne húmeda y tierna.