Ingredientes
- ramitas de romero fresco
- mitades de pechuga de pollo sin piel y sin hueso (aplanadas hasta 1/4 de pulgada de grosor)
- lonchas de queso fontina ahumado
- lonchas de prosciutto
- /2 taza de vino blanco
- /2 taza de caldo de pollo
- /4 taza de aceite de oliva
- cucharada de pimienta negra recién molida
- dientes de ajo (cortados por la mitad)
- sal al gusto
Instrucciones
-
Paso 1
Comience afilando los extremos más gruesos de las ramitas de romero con un cuchillo o un rallador, luego remójelas en agua durante al menos 10 minutos: esto evita que se quemen y facilita ensartarlas. Precaliente el horno a 425°F (220°C). Tome cada pechuga aplanada y coloque encima una loncha de fontina y una de prosciutto. Enróllelas firmemente y luego asegure cada una con una brocheta de romero. En un cuenco, bata el vino blanco, el caldo de pollo, el aceite de oliva y la pimienta negra. Vierta esta mezcla en una fuente de horno mediana. Coloque los rollos de pollo en la fuente y ponga dos mitades de ajo debajo de cada uno. En mi experiencia, esto infunde un toque extra de ajo a la salsa mientras se hornea. Hornee durante 25 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido y los jugos salgan transparentes. Una vez listo, pase el pollo a un plato y déjelo reposar 5 minutos. Mientras tanto, vierta la salsa restante de la fuente en un cazo pequeño y llévela a ebullición. Reduzca un poco si desea una consistencia más espesa. Sirva el pollo rociado con la salsa caliente y sazone con sal al gusto. Las brochetas de romero actúan como sabor y presentación: solo tenga cuidado al retirarlas.