Ingredientes
- cebolla pequeña, finamente picada
- dientes de ajo, picados
- cucharaditas de aceite de oliva o de canola, divididas
- lata (14.5 onzas) de tomates guisados italianos
- cucharadita de albahaca seca
- cucharadita de orégano seco
- /2 cucharadita de romero seco, triturado
- /4 libras de filetes de pechuga de pavo
- /2 cucharadita de sal
- /8 cucharadita de pimienta
- cucharadas de queso parmesano rallado
Instrucciones
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Paso 1
Comience calentando 2 cucharaditas de aceite en una cacerola a fuego medio. Me gusta saltear la cebolla hasta que esté translúcida, luego añado el ajo y cocino un minuto más hasta que esté fragante. Incorpore los tomates guisados, la albahaca, el orégano y el romero. Lleve la mezcla a un hervor suave, luego reduzca el fuego y deje que se cocine a fuego lento, sin tapar, durante unos 15-20 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que la salsa espese y los sabores se mezclen. Mientras la salsa hierve a fuego lento, sazone ambos lados de los filetes de pavo con sal y pimienta. Caliente las 3 cucharaditas restantes de aceite en una sartén antiadherente grande a fuego medio-alto. Trabajando en tandas para evitar amontonar, cocine los filetes de pavo de 3 a 4 minutos por lado, o hasta que estén dorados y los jugos salgan claros. Yo encuentro que usar un termómetro de carne asegura que alcancen 165°F (74°C). Una vez que todos los filetes estén cocidos, sírvalos con la salsa de tomate caliente vertida por encima. Termine con una generosa pizca de queso parmesano para ese toque salado y a nuez. Este plato se prepara en menos de 30 minutos y sabe como una acogedora cena italiana sin remordimientos.